Santiago 2021: concertación Gobierno nacional y Ayuntamiento

La concertación entre ayuntamiento y gobierno nacional es un proyecto de gobernabilidad de la Agenda Oficial Santiago 2030. La experiencia demuestra que en esta materia muchas veces tenemos que “retroceder dos pasos para adelantar uno”, como demostraran Vladimir Lenin, Nelson Rockefeller y Nguyen Van Giap en política, empresa y guerra. Saber “recular para adelantar” es una enseñanza de las 48 Leyes del Poder y 33 Estrategias de la Guerra del pensador norteamericano Robert Greene. 

El Presidente Luis Abinader y el Alcalde Abel Martínez son dos jóvenes de la política dominicana de este siglo XXI. Líderes que no surgieron en la guerra fría y en el batallar de la revolución de 1965. Provienen del período posterior a la caída del muro de Berlín. Sus estilos de hacer política marchan al ritmo de la disrupción tecnológica de hoy. Son expertos en gobernanza y más temprano que tarde, compartirán la mesa de la visión común de Santiago.

Abinader y Abel van a concertar porque gobierno y ayuntamiento deben concurrir en implantar obras acordadas. Así lo impone la Constitución y la Ley. En eso se emplea el Consejo de Desarrollo Estratégico de Santiago (CDES). En elevar coincidencias que son muchas y contener disidencias que son pocas. No es un fenómeno exclusivamente dominicano. En Latinoamérica, un gobierno nacional políticamente diferente al municipal, es motivo de crisis a solucionar con diálogo y gobernabilidad. 

Este siglo XXI pone en primer plano a Santiago que acumula tres planes estratégicos decenales. Somos el único municipio dominicano y el primero entre los latinoamericanos, en convertir diálogo, gobernabilidad y estrategia territorial en importante capital social, al mejor criterio de Robert D. Putnam (EUA) y Bernardo Kliksberg (Argentina), filósofos del tema.

Por su gobernabilidad, Santiago y Medellín fueron certificados en calidad por las Cumbres Iberoamericanas de Jefes de Estado y el Centro de Desarrollo Estratégico Urbano de Barcelona (CIDEU), donde la gobernabilidad es la madre de la planificación estratégica de Santiago.

Acordar y ejecutar el plan de ordenamiento, presupuesto municipal participativo, automatización del recaudo municipal, sistema de gestión de residuos, acueducto de Cienfuegos, sistema verde, parque central, jardín botánico, sistema 911, avenida circunvalación-conectividades, Centro CAPEX, desconcentración de hospitales barriales, casas de justicia, unidad de atención a mujeres sobrevivientes de violencia, crear consejos por proyectos y decenas de iniciativas exitosas. Han sido proyectos pactados por más de 350 asociaciones, federaciones de vecinos, gobiernos, ayuntamientos, movimiento feminista, ONGs, empresarios y munícipes independientes.  

Los primeros 20 años de planificación estratégica están concluidos. Hoy se trata de edificar futuro al 2030. Restan 10 años para llegar al escenario preferido. Entre el primer y tercer plan estratégico surgieron nuevos proyectos, muchos de ellos por la realidad del cambio climático, las nuevas tendencias socio-tecnológicas, el peso de la mujer en la vida pública y el complejo escenario mundial. En pandemia y vacunación 2021, esta alianza caerá por gravedad, alentada por los actores estratégicos de Santiago.  

Históricamente los avances de Santiago suceden teniendo alcaldes y presidentes de diversos partidos y tendencias. El alcalde Jorge Gobaira (1962) Unión Cívica (UC) coincidió con Juan Bosch PRD. José Ramón Fadul PLD (1990) iniciador del plan estratégico, concurrió con Joaquín Balaguer, PRSC. José Enrique Sued (1994) consolidador del CDES del PRSC con Leonel Fernández del PLD. Héctor Grullón (1998) del PRD con Leonel Fernández e Hipólito Mejía PRD de otra corriente. Gilberto Serulle PRD con Danilo Medina PLD y actualmente Abel Martínez (PLD) y Luis Abinader (PRM). No hay dos mejores líderes que Abel y Abinader para pactar por Santiago.

Tenemos experiencia para saber que Santiago requiere hoy régimen articulado entre gobierno local y gobierno central. Fortalecer espacios de coordinación a nivel territorial entre las entidades locales y centrales del gobierno. Potenciar el impacto de la inversión pública en el territorio y mejorar las comunidades. Para tales fines los órganos de gobierno de ambos ordenes y niveles, deben organizarse y articularse mejor.

No es tan sólo que el Presidente y el Alcalde se acerquen y acuerden, sino que sus órganos de gobierno converjan y trabajen juntos. Para esto se propone la creación de un auténtico Gabinete Municipal con una oficina de coordinación adscrita al Alcalde, como espacio de enlace inter-departamental. Esta unidad debiera articular proyectos que la Alcaldía planifica y ejecuta o forjar en coordinación y responsabilidad compartida con entidades del gobierno central, la sociedad civil y el empresariado (Ley 176-07), todos ellos organizados en el CDES.

También se requiere un Gabinete Provincial, una entidad de coordinación entre dependencias provinciales y regionales que representan el gobierno nacional en Santiago; un espacio auspiciado por la Gobernación. En la provincia Santiago hay más de 42,150 empleados públicos y alrededor de 45 organismos que dependen de la Gobernación.

Si Gobernación y Alcaldía se organizan mejor entonces, la gobernabilidad entre Presidente y Alcalde correrá con eficiencia, especialmente con la mediación de las entidades de concertación como el  Consejo para el Desarrollo Estratégico (CDES). En definitiva en uno y otro ámbito se implementará y dará seguimiento a procedimientos de comunicación interna, y se suministrará información actualizada a las dependencias municipales-alcaldía y provinciales-gobernación para la planificación de acciones y ejecutorias concertadas. Para 2021, Santiago requiere una efectiva y eficiente concurrencia entre Ayuntamiento y Gobierno Nacional. Estamos en eso!

Reynaldo Peguero Gómez

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